La helicicultura, una nueva forma de ganarse la vida

Conozco desde hace años a Amanda Gago, una joven bióloga, profesora de universidad e investigadora, de gran valía, como demuestra su trayectoria profesional, que sin embargo, por motivo de la escasa aportación por parte de las administraciones a la investigación, se ha visto obligada a emprender una nueva actividad, la Helicicultura.

Muchas gracias Amanda por venir a charlar conmigo, ¿Cuéntame por qué decides dedicarte a la helicicultura?

Yo soy bióloga, y por tanto, era consciente de la existencia de esta actividad ganadera pero no sabía mucho más al respecto. Hasta hace dos años estaba realizando mi tesis y llevando a cabo diferentes proyectos de investigación en el área de química de la Universidad de Huelva, pero entonces finalizó mi contrato, y me vi en la obligación de buscar otro trabajo. Al principio comencé a trabajar de camarera, pero realmente lo que quería era emprender y tener mi propia empresa. Así que me puse a buscar posibles alternativas y por fortuna tengo una parcela.

¿Y por qué comenzaste con la Helicicultura y no con otra actividad más clásica o tradicional?

La agricultura tradicional no está muy bien pagada actualmente, así que me decidí por otro tipo de actividad ligada al medio rural.

¿Cómo consigues la información sobre la Helicicultura? ¿Quizás, a través de alguna asociación? ¿Hiciste algún curso?

Al principio me costó encontrar información, pero di con un curso de helicicultura en Málaga, allí te enseñaban como crear tu propia granja de caracoles. Y posteriormente hice un curso de creación de empresas agroalimentarias en San Juan del puerto.

¿En qué consiste la Helicicultura, cuál es la actividad que realizas en la parcela que posees?

Consiste en la cría intensiva del caracol, actualmente la especie que más se comercializa es Helix aspersa muller (burgajo, bover, petit gris, escargot). Nosotros hemos elegido un tipo de cría que es la más eficiente, a nuestro juicio, en estos momentos, consistente en un invernadero bajo el que se realiza la cría y engorde. Hay gente que utiliza el método de mesas para la puesta de huevos, sin embargo, nosotros hemos preferido el suelo, porque las condiciones de humedad de la vegetación son más favorables, además hay más superficie de puesta que en la mesa.

¿Qué comen este tipo de caracol? ¿Quizás la misma vegetación del invernadero o algún pienso?

Los alimentamos con pienso a base de maíz, cebada y soja, además se le echa ajo en polvo, que es un antibiótico natural, y carbonato cálcico para que el animal pueda formar su concha. Una vez se pone en funcionamiento el riego, el animal se activa, y es cuando lo alimentamos.

El caracol necesita esta humedad para activarse, porque el caracol se encuentra en algún tipo de letargo, ¿verdad?

El caracol no está hibernando, porque aunque los caracoles tengan dos fases, en verano estivan y en invierno hibernan, nosotros hacemos que el caracol no se esconda totalmente en su concha, es decir, no crea el opérculo, mediante la aclimatación del invernadero y los riegos, de modo que podamos engordarlo antes.

¿Y en qué consiste el sistema de invernaderos?

En nuestro caso, es un doble invernadero de macrotúnel de arcos, con una malla de sombreo, ya que el caracol es fotofobo, no le gusta la luz, y ademáscon la malla los protegemos de los depredadores, como los pájaros, y de algunas enfermedades. También nos permite tener la vegetación controlada. Nosotros plantamos acelga, col forrajera, aloe vera, pero nuestra intención no es que se alimente de esta vegetación, sino del pienso, porque el engorde es mayor. Pero aún así no podemos evitar que coman la vegetación, por lo que regulamos ciertos aportes nutritivos con estas plantas. A parte, también sembramos alfalfa y tréboles, para darles mejor sombreo.

¿Y el riego cómo lo hacéis?

Lo que creamos es una nebulización, una especie de niebla que no moje, mediante microgotas que quedan en suspensión en el ambiente. Puesto que nuestro interés es mantener en todo momento la humedad.

Tengo entendido que hay diferentes categorías del caracol, por calibre, edad etcétera, ¿Cómo hacéis esta separación?

Es algo muy laborioso, ya que los alevines son muy pequeños y no se puede realizar su manejo, por lo que los animales que cambiamos de parque son los adultos. Lo que intentamos es rotar a los reproductores de parque, con una doble finalidad la separación por calibre y edad, y que la vegetación se renueve.

Alevines de caracol.

¿Ya comercializáis los caracoles?

Ahora mismo tenemos caracol adultos con hasta tres puestas, que venderemos para el consumo humano, el resto que vendamos será como individuos reproductores para otras granjas.
Imágenes de la parcela en Trigueros de Caracoles del Sur.

¿El caracol tras tres puestas ya no es reproductor?

El caracol, lo normal es que ponga tres veces durante su ciclo vital, después deja de poner, y es óptimo para el consumo.

¿Cómo formalizas la actividad? ¿Hay algún tipo de ayuda o subvención para este tipo de actividad tan novedosa? Tengo entendido que hay ayudas para emprendedores.

A día de hoy, está regulada como una actividad ganadera, por lo que te tienes que dar de alta en la OCA (Oficina Comarcal Agraria), como ganadero, y a partir de ahí, necesitas la licencia de la actividad por parte del ayuntamiento. En cuanto a las subvenciones, de momento no he tenido ninguna, ya que las pocas que hay van con mucho retraso.

¿Cuál es tu análisis del mercado actual? Ya que tengo entendido que los caracoles en su mayoría provienen de Marruecos, en lo que para muchos puede ser una competencia desleal.

La diferencia entre la Helicicultura y la recolección del caracol del medio, está en la calidad y la trazabilidad. De hecho hay legislación que prohíbe la venta de caracoles silvestres. Los caracoles de Marruecos, en gran medida, son silvestres y más baratos (4-6 €/kg, frente a los 7-11 €/kg del de Helicicultura), pero son estacionales, ya que no provienen de granjas. Por lo que a pesar de todo, la capacidad que tenemos, de ofrecer caracol todo el año es una ventaja para nosotros, además de la calidad y de que no hay riesgo sanitario, porque pasamos todos los controles.

¿Consideráis rentable la actividad a pesar de la competencia?

Sí, porque la demanda no deja de subir. En Andalucía cada día hay más granjas, y ya se exporta a fuera de la comunidad, sobre todo a Cataluña y Francia, donde el consumo es mayor.

¿Existe algún tipo de asociación alrededor del caracol?

Sí, existe una asociación a nivel de Andalucia, ACHA (Asociación de Criadores Helicicultores Andaluces) que reúne a las personas del gremio, cada cierto tiempo. Y hablamos de los problemas que te puedes encontrar, ya que al ser una actividad novedosa, es importante compartir experiencias, por ejemplo, en cuanto a instrumentos o alimentación, buscando mejorar los rendimientos productivos y la calidad del producto.

Existe, entiendo, una renovación de los métodos de cultivo.

Sí, eso es, cada uno utiliza diferentes métodos, por ejemplo a mi me puede ir bien la alfalfa, y sin embargo, nadie la usa. Pues mi experiencia les sirve a otros para mejorar, y viceversa.

Pero, ¿Existen estudios científicos a cerca de la actividad?

Existe, en Córdoba, un centro (Centro de Investigación y Formación Agraria de Hinojosa del Duque (Córdoba)) que imparte cursos y realiza investigaciones. Pero nosotros a nivel particular no.

¿Y os llegan los avances de algún modo? ¿Tal vez a través de ACHA?

De momento no hay demasiada investigación, lo más destacable, son los manuales de Fontanilla. Y bibliografía sobre enfermedades. Pero no se puede decir que haya mucha información, es algo que hay que mejorar.

¿Animarías a otras personas a emprender el camino de la Helicicultura?

Tengo que decir que en contra de lo que piensan muchos, no es una labor que con una o dos horas al día sea suficiente. Aunque también depende de la estación del año. Por lo que el que piense en la Helicicultura, tiene que ser consciente de que hay que trabajar duro. Yo desde luego animo a la gente a que comience. Actualmente, la gente que visita mi granja se va con ganas de emprender, sobre todo porque está muy cansada de otros ámbitos laborales o por falta de oportunidades.

Además del consumo del caracol como alimento, hay otras líneas productivas como la baba, que vemos anunciar en cosméticos, o los propios huevos, el llamado caviar blanco, ¿Has pensado abrir alguna de estas líneas?

Si lo que queremos es obtener caviar; cada puesta que realiza el caracol pesa unos 3,6 gramos, por lo que para obtener un kilo del preciado manjar son necesarios unos 22.000 huevos resultantes del desove de unos 275 caracoles, lo que provoca su elevado coste; deben ser recogidos en un lapso máximo de tres días para evitar su deterioro antes de meterlos en salmuera. Por lo que se trata de un producto delicado y que requiere de una extensión mucho mayor a la mía (media hectárea), aunque muy lucrativo, el precio de un kilo de huevos de caracol tiene un coste de unos 1.600 euros.

¿Y en cuanto a la baba?

Para eso hay que estresar al caracol, normalmente metiéndolo en agua, se recoge el sobrenadante, y se conserva con un antibacteriano. Se necesitan unos 1000 caracoles para obtener un litro de baba. Pero igualmente se necesita mayor producción a la que tenemos actualmente. Ya hemos pensado duplicar la parcela destinada al caracol.

¿Cuál es el coste mínimo para comenzar con la Helicicultura?

Con una inversión mínima de 4000 euros puedes empezar, aunque depende de si tienes o no agua, o de si el terreno es tuyo. En mi caso, la parcela era mía y nos autoabastecemos de agua. La luz la obtenemos por placas solares y usamos materiales reciclados para las instalaciones, para las banderas y las mesas.

¿Qué son las banderas y las mesas?

Las banderas son telas colocadas en vertical, para aumentar la superficie, y las mesas son estructuras donde se colocan las banderas. Por ejemplo, hemos sustituido el pvc por cañas para la fabricación de las banderas, y usamos materiales estériles como ladrillos o tejas, como elementos auxiliares a las mesas. Los comederos estás hechos con persianas.

Caracoles en una mesa
Caracol en una bandera

Caracoles en un mesa.

Lo más importante es que el invernadero esté limpio, para evitar enfermedades, no tanto el material.

Por último quería agradecerte tu disposición para esta entrevista, Amanda.

Gracias a ti, Manolo. Únicamente quisiera animar a que la gente se anime con la Helicicultura.

 

Fuente: ElMorante.es

 

Acceso Asociados

Últimas noticias

Eventos

Sin eventos

ASOCIADOS